Remigio Huamán apunta a Transvulcania tras atravesar Los Andes y vencer en El Cruce


El corredor peruano llega a La Palma con el objetivo de superar el séptimo puesto de la pasada edición.

El corredor peruano Remigio Huamán Quispe ha confirmado su presencia en la novena edición de Transvulcania. El deportista iberoamericano repite presencia en la Ultramaratón de la prueba palmera tras lograr un meritorio séptimo puesto en su primera participación de 2016. Su reciente triunfo en El Cruce Columbia demuestra el gran momento de forma que atraviesa y hace presagiar que estará entre los candidatos al podio de esta distancia.

La historia de este deportista es un ejemplo de superación y de pocos límites, a pesar de tener unos inicios muy humildes. Su curiosidad por las carreras profesionales llegó gracias a su hermano, a quien acompañaba en sus últimos kilómetros de competiciones locales con sus botas de minero. Este calzado podría ser un impedimento para cualquier otro atleta, pero Huamán lo convertía en una posibilidad de hacerse más fuerte y de poder soñar con participar en las grandes competiciones del planeta.

La consejera de Deportes del Cabildo de La Palma, Ascensión Rodríguez, agradeció la predisposición de Huamán por volver a La Palma y añadió que “la Ultra de este 2017 será una de las más impredecibles de la historia de la Transvulcania por el elevado nivel de los atletas que aspiran al triunfo”.

Remigio Huamán cuenta en su palmarés con tres triunfos en la Ultra Yumax 80K, un subcampeonato y un tercer puesto en la carrera mundial solidaria Wings for Life World Run (en 2014 y 2015) y primeros puestos en The North Face Endurance Challengue y la Desert Challenge Paracas. Otro de sus hitos más sonados llegó en la Ultra Pirineu de 2015, en la que logró mantener el ritmo a figuras como Kilian Jornet o Miguel Heras hasta que fue descalificado por no llevar cortavientos.

Su última conquista, en El Cruce de Columbia, le ha encumbrado como uno de los deportistas a seguir en este 2017. Sus 100 kilómetros de distancia, divididos en tres etapas que cruzan la Cordillera de Los Andes, la convierten en una de las pruebas más difíciles del mundo.