La gestión de biorresiduos, un recurso a explotar



La gestión de biorresiduos, un recurso a explotar

La Palma se convirtió en 1983 en la primera isla de España en obtener el reconocimiento de Reserva Mundial de la Biosfera, cuando la Unesco otorgó este mérito a parte del municipio de San Andrés y Sauces. Nuestro medio ambiente y el espectacular paisaje que compone y rodea nuestra isla es, sin duda, una de las características que le han dado el nombre de Isla Bonita. Desde el Cabildo de La Palma trabajamos mano a mano con el Consorcio de Servicios para mantener esa imagen verde, bonita y limpia de nuestra isla.

Uno de los principales objetivos que nos hemos marcado desde ambas instituciones es reducir la llegada de residuos orgánicos al Complejo Ambiental de Los Morenos, un propósito que pretendemos alcanzar trabajando desde tres ejes fundamentales: la recogida selectiva, el compostaje comunitario y el compostaje doméstico.

La Palma se convirtió, en 2015, en la primera isla de Canarias en gestionar todos los residuos que genera. Ese año se implantó la recogida selectiva de biorresiduos en el municipio de El Paso, un proyecto ambicioso con el que pretendemos concienciar e implicar a la sociedad palmera en la importancia de separar en origen todos los residuos que generamos con el fin de facilitar su posterior gestión.

Este proyecto, ya en marcha también en Los Llanos de Aridane, Fuencaliente, la Central Hortofrutícola y parte del sector de la Hostelería y que pretendemos ampliar al resto de la isla, es una apuesta del Cabildo y del Consorcio de Servicios por el aprovechamiento de estos residuos para convertirlos en recursos. Solo el pasado año se recabaron un total de 464 toneladas gracias a la recogida selectiva, lo que permitió elaborar, por primera vez, compost generado a partir de los residuos orgánicos de la isla.

Con la colaboración de los ayuntamientos y la necesaria implicación de las familias, también impulsamos el aprovechamiento de estos residuos a través de los puntos de compostaje comunitario puestos en marcha en Puntallana y, recientemente, en Santa Cruz de La Palma, continuando en el resto de la isla de forma gradual contando con la ayuda de la ciudadanía palmera.

Como complemento a estas dos acciones, nuestra isla está experimentando un auge del compostaje doméstico, una vía más de gestión y aprovechamiento de los residuos orgánicos que generamos en nuestros hogares, algo que desde el Cabildo se da a conocer, impulsa y apoya a través de charlas dirigidas a grupos y colectivos sociales de los distintos municipios.

Estos son solo algunos de los proyectos por los que apostamos desde las administraciones públicas, con el fin de promover la concienciación ciudadana en materia de separación selectiva y reciclaje. De este modo logramos reducir los residuos que acaban en nuestros vertederos y contamos con una forma de aprovechamiento que permite a nuestros residuos convertirse en recursos. No solo se beneficiará nuestro medio ambiente. Supone también una fuente de creación de empleo y un revulsivo para la economía de la isla.

Juan Manuel González, consejero insular de Medio Ambiente