El Plan Especial de Protección del Casco Histórico capitalino supera su último trámite y será aprobado por el pleno el 30 de julio



El Plan Especial de Protección del Casco Histórico capitalino supera su último trámite y será aprobado por el pleno el 30 de julio
El Plan Especial de Protección del Casco Histórico capitalino supera su último trámite y será aprobado por el pleno el 30 de julio

El grupo de Gobierno celebra “la culminación de un proceso que ha sido largo, complejo y lleno de dificultades, pero que por fin podemos dar por concluido”

El Plan Especial de Protección del Casco Histórico Artístico (PEPCHA) de Santa Cruz de La Palma será aprobado de manera definitiva por el pleno del Ayuntamiento en una sesión extraordinaria que tendrá lugar el lunes 30 de julio. El documento de ordenación urbana será a continuación publicado en el Boletín Oficial de la Provincia y entrará en vigor.

El Plan Especial ha superado sus últimos trámites, tras el visto bueno del Consejo de Gobierno del Cabildo de La Palma y la comisión insular de Política Territorial y Patrimonio Histórico. Anteriormente el PECHA había recibido los informes favorables de las demarcaciones de Costas, Puertos del Estado y Aviación Civil, así como del informe de evaluación del impacto de género del Instituto Canario de Igualdad, dependiente de la consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno de Canarias.

El alcalde de Santa Cruz de La Palma, Sergio Matos, y el primer teniente alcalde y concejal de Urbanismo, Víctor Francisco, celebran “la culminación de un proceso que ha sido largo, complejo y lleno de dificultades, pero que por fin podemos dar por concluido” y agradecen “el trabajo realizado por técnicos y todo el personal implicado en la elaboración de un documento que abre nuevas oportunidades al desarrollo para nuestra ciudad, al tiempo que se establece la protección del rico conjunto histórico de nuestra ciudad”.

El Plan Especial de Protección del Casco Histórico Artístico establece la normativa para la puesta en marcha de determinadas actuaciones turísticas que se integren en la zona de protección de la ciudad. En líneas generales, favorece la agilidad administrativa en la tramitación de licencias y garantiza la protección de uno de los conjuntos arquitectónicos y urbanísticos más sobresalientes del archipiélago.