Las siete vidas del papel y cartón - La Palma separó más de 1.400 toneladas de papel y cartón en 2017



La Palma separó más de 1.400 toneladas de papel y cartón en 2017
La Palma separó más de 1.400 toneladas de papel y cartón en 2017

Los residuos depositados en el contenedor azul pueden reciclarse entre cinco y siete veces

En 2017 La Palma separó más de 1.400 toneladas de esta fracción a través del contenedor azul, puntos limpios y del servicio de recogida que se lleva a cabo para pequeños comercios de Santa Cruz de La Palma, Los Llanos de Aridane y El Paso.

El gerente del Consorcio de Servicios de La Palma, Álvaro Duque, explica que “aunque el material siempre es el mismo, es decir, celulosa, hay que distinguir entre embalajes y papel y cartón en sí. Por embalajes se entiende el cartón que es utilizado por empresas para proteger la mercancía en su transporte, mientras que el papel y cartón es todo el material que se genera en hogares, donde se incluye, no solo los envases de cartón, sino otros como periódicos, folios, catálogos publicitarios, etc.”

El papel y cartón puede reciclarse entre cinco y siete veces, ya que la fibra de celulosa se va deteriorando en cada proceso. “En el caso de los embalajes, lo habitual es que estos se separen en los almacenes o comercios y que no lleguen al consumidor, ya que su gestión es responsabilidad de las propias empresas y son ellas quienes deben ocuparse de que sean reciclados”, añade Álvaro Duque.

“Las empresas y comercios tienen la obligación de gestionar los residuos que generan, por lo que, en el caso de papel y cartón, estos deben separar esta fracción y entregarla a un gestor autorizado, que será el responsable de enviarla fuera de la isla para su posterior reciclaje. La única excepción es el caso de las recogidas de embalajes que se hacen específicamente para el pequeño comercio”, explica Álvaro Duque.

El Cabildo ofrece gratuitamente un servicio a los pequeños comercios del casco de Santa Cruz de La Palma, Los Llanos de Aridane y El Paso dos días por semana, con el objetivo es ayudarles en la gestión, ya que al ser pequeños volúmenes sería complicado y caro hacerlo con un gestor contratado y, también, para evitar que los comercios llenen los contenedores destinados a la ciudadanía.