Sanmao o cómo hacerse el chino en La Palma



Sanmao o cómo hacerse el chino en La Palma
Sanmao o cómo hacerse el chino en La Palma

El nombre de Echo ChenPing probablemente no le diga nada. Ni a usted ni a los 81 mil habitantes que tiene La Palma. Y tal vez añadiendo Sanmao… le siga sonando a chino. “¿Sanmao? ¿Quién es esa?”

Lamento tener que explicarle algo tan evidente y en lo que tanto se ha profundizado en los últimos meses años. Debo decirle que Sanmaoes una figura que emerge como una divinidad desde lo más profundo de las aguas de La Palma. Su leyenda es a día de hoy más estudiada que el mito de San Borondón. La importancia que le concede ¿la isla? en su empeño por reconocerla va más allá de un libro, un mirador literario o una ruta turística. Incluso más allá de 20 mil euros de subvención.Su historia eclipsa a todas y cada una de las que sucedieron en La Palma hasta el momento. Sanmaoes un personaje de culto que rompe cualquier esquema.

Si usted a día de hoy desconoce quien fue Sanmao y qué hizo por La Palma (y tampoco ha tenido la tentación de introducir su nombre en el buscador de Google) le invito a investigarlo. Si lo descubre algún día, por favor, hágamelo saber. Tras investigar a conciencia solo puedo decirle que a resumidas cuentas Sanmao fue una escritora nacida en China que vivió 6 meses en La Palma. A su marido José María Quero (nacido en Jaén) lo conoció en Madrid. La pareja llegó en 1979 a la isla por razones laborales. Ni ellos ni el mundo esperaban la desgracia. El elemento trágico presente en cualquier relato que se precie eclipsó la vida de todos los palmeros. José María falleció ahogado en Barlovento durante un día de pesca a escopeta pesca submarina. Tras ese suceso, y tras solo medio año viviendo en La Palma, Sanmao se convirtió en santa en un referente de la cultura palmera. Ahora es una leyenda de alcance internacional. ¡No me diga usted que todo esto no le sonaba en lo más mínimo!

Pero… “¿De dónde viene ese inminente interés por Sanmao?” se preguntará cada vez que escucha pronunciar ese nombre. He aquí la pregunta de los 20. La solución bien podría tenerla el escritor del libro publicado hace algún tiempo sobre la historia de esta pareja, que en una de sus entrevistas argumentó que,tras las huellas de Sanmao, cada año visitaban la isla “una veintena de turistas chinos”. ¡Eureka! No cabe duda. Tenemos pues ante nuestros ojos una certeza matemática: supongamos que Sanmao atrae a 20 chinos en el presente 2019.Es solo una cuestión especulativa. El año que viene llegarán hasta aquí unos 20 más. Y el próximo otros 20. Siguiendo los cálculos y haciendo bien las sumas de cara al año 3000 lograremos ser el destino preferido por el continente asiático gracias a nuestra particular santa escritora, para entonces, reconvertida en Patrona de la isla de La Palma icono atemporal universal. Entonces todos entonaremos juntos nuestra plegaria a favor del progreso isleño: “Sanmao, Sanmao, tenemos Mercadona, concédenos LlaoLlao”.Luego gritaremos nuestro deseo para que se cumpla. No tiene por qué ser un helado, aunque es una alternativa a tener en cuenta (por si chupar del bote cansa). Con cada ruego colectivo, y poco a poco, sin prisas, llegarán las carreteras, los túneles, los puentes, las avenidas y el fin del rabo de gato.

Confíe en ello y tómeselo enserio. No se lo digo a broma.Y si me permite el consejo, haga caso a los titulares:“El Cabildo recibe 20.000 euros para el desarrollo y promoción de la Ruta Sanmao La Palma”, “La Palma dedica una exposición a la escritora china Sanmao”, “El mirador literario dedicado a Sanmao ya es una realidad”.¿Lo ve? La importancia es suprema, así que no lo dude. Diríjase cuanto antes a cualquier librería y compre todos los libros de Sanmao que pueda conseguir. Visite cada domingo la tumba de José María y llévele flores. También puede decorar con letras chinas un precioso callao proveniente de cualquier playa. Si no está en Barlovento tome la primera guagua que pase y vaya hasta la Fajanacon el único fin de sacarse una foto en su mirador. Participe también activamente en la novedosa ruta turística. Olvídese de las telenovelas. Descubra todos los secretos de la historia romántica por excelencia‘in situ’.Ayude a mantener a Sanmao hasta en la sopa. Que su nombre se repita más que los fideos Yatekomo de Gallina Blanca. Seguidamente haga lo mismo con John Carr (el piloto norteamericano que vino a aterrizar a las costas de Tijarafe durante la Segunda Guerra Mundial) y con John Lee (el soldado inglés que, tras resultar mutilado, fue arrastrado por la corriente hasta las aguas de Villa de Mazo, donde tuvo la suerte de ser enterrado). Demuéstrele al mundo que morirse aquí es rentable. Si desea que le recuerden, ya sabe la clave: hágase el chino. Por último, si no le convence, olvide todo lo que ha leído hasta ahora y siga su vida con total naturalidad.

Martín Fierro