El Cabildo de la Palma se adhiere a la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención




La Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención es todo un conjunto metodológico para asumir e ir implementando medidas que redundan en un mayor bienestar personal y comunitario en claves de calidad de vida y desarrollo.

Es una oportunidad, no sólo socio-política y administrativa, sino técnica y profesional que ordena y prioriza las acciones e intervenciones relacionadas con la promoción de la salud a realizar en las diferentes áreas de la vida cotidiana.

El Cabildo de La Palma ha presentado esta mañana en un acto institucional celebrado en el Salón de Plenos, su reciente adhesión a la Estrategia de Promoción de Salud y Prevención del Sistema Nacional de Salud, que en Canarias coordina la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud.

La consejera de Asuntos sociales del Cabildo de La Palma, Jovita Monterrey, y el director general de Salud Pública del Servicio Canario de La Salud, José Juan Alemán, han presidido el acto de presentación institucional de la adhesión de la institución insular a la estrategia, tras el que se ha celebrado una mesa de coordinación intersectorial en la que han participado técnicos del servicio de Promoción de la salud de la Dirección General de Salud Pública, el coordinador del servicio de Acción Social del Cabildo de la Palma, y los miembros designados de la mesa de coordinación.

Jovita Monterrey ha valorado que la primera institución palmera haya sido pionera en su adhesión a esta estrategia y ha defendido que esta decisión “obedece a la necesidad de establecer, desde el ámbito local y con la supervisión de la administración regional, unos criterios de buenas prácticas de la promoción de la salud, que en el caso de La Palma, atiendan a toda la sociedad en general, y a la población mayor en particular al ser La Palma una isla muy envejecida”.

José Juan alemán ha señalado que la Estrategia de Promoción de la salud y prevención “es una oportunidad, no sólo socio-política y administrativa, sino y fundamentalmente, técnica y profesional, que ordena y prioriza las acciones e intervenciones relacionadas con la promoción de la salud a realizar en las diferentes áreas de la vida cotidiana”.

“El Ámbito de lo Local se consolida como el competente y el más natural para el diseño de la Intervención Normalizada con el sujeto y su contexto, garantizando así la equidad en su atención”, ha añadido el director general de Salud Pública.

La Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención del Sistema Nacional de Salud, aborda el desarrollo de intervenciones que ayuden a la población para ganar en salud, con el propósito de conseguir ganar años de vida con buena calidad, y hacer prevención de las enfermedades, las lesiones y las discapacidades en consonancia con las Estrategias de la Organización Mundial de la Salud

Desde que se inició la Implementación Local en 2015, se ha dado un impulso importante en nuestra Comunidad Autónoma, habiéndose incorporado a la estrategia un cabildo y seis municipios, y estando en vías de adhesión un cabildo y tres municipios, por lo que la Dirección General de Salud Pública quiere impulsar la adhesión a la Estrategia y consolidar las acciones que se vayan generando sinergias entre todos los sectores.

El abordaje de acciones que minimicen los factores de riesgo que producen enfermedades es fundamental, por lo que habrá que promocionar la alimentación saludable, la actividad física, evitar el tabaquismo, el consumo inapropiado de alcohol y estrés a través del desarrollo de intervenciones que ayuden a la población para ganar en salud, con el propósito de conseguir ganar años de vida con buena salud para toda la población, a la vez que hacer prevención de las enfermedades, las lesiones y las discapacidades en consonancia con las Estrategias de la OMS.

Todo ello está encaminado a proponer estilos de vida saludables en los diferentes grupos de edad, condición social y nivel de conocimiento, para tratar de reducir las desigualdades en salud, además de crear entornos saludables y seguros, promover el bienestar emocional a lo largo del ciclo vital y promocionar el envejecimiento activo, evitando el deterioro funcional de las personas de mayor edad. Para ello, no solo se requiere una participación individual, sino también intersectorial, entre todos los niveles y sectores de la sociedad.