El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma celebra los cien años de su vecina doña Antonia Martín Martín




Conocida cariñosamente como Antonita, celebró el siglo junto a dos hermanos, diez hijos, veintitrés nietos y doce bisnietos

El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma ha rendido homenaje a doña Antonia Clara Martín Martín, vecina del municipio que este fin de semana cumplía cien años de vida.

El primer teniente alcalde, Víctor Francisco, y la concejal de Bienestar Social e Igualdad de Oportunidades, Gazmira Rodríguez, han hecho entrega a doña Antonia de una placa conmemorativa y un ramo de flores, en un acto que la propia homenajeada ha querido celebrar en la parroquia de El Salvador, a la que ha estado vinculada durante décadas, y en la que estuvo acompañada de casi toda la familia: un hermano y una hermana, sus diez hijos, veintitrés nietos y doce bisnietos.

Doña Antonia (o Antonita, como es conocida entre los vecinos), nació en San Andrés y Sauces el 12 de agosto de 1917, en el seno de una familia numerosa de diez hermanos, de los cuales tres aún viven. De acuerdo con la nota biográfica elaborada por su propia familia, la infancia y juventud de doña Antonia estuvo muy influenciada por su pueblo natal, sus tradiciones populares y festivas, y por unos padres con un sentido muy arraigado de la familia y virtudes de fe, con especial devoción a la Virgen de Montserrat.

Fruto de su amor por el pueblo que le vio nacer, hay que agradecerle el mecenazgo de la edición impresa de uno de los libros más antiguos de la isla, como son los Protocolos Notariales de la que fuera la primera Escribanía Pública de la comarca norteña: Blas Ximón, Escribano Público de San Andrés y sus términos (1546-1573), editado por Cartas Diferentes y cuyo trabajo de investigación fue desarrollado por uno de sus hijos, Luis Agustín Hernández Martín.

Tras una etapa de estudios en La Laguna, Tenerife, donde cursa el bachillerato, vuelve a su pueblo natal, y realiza actividades de formación y colaboración de su municipio. Conoció al que sería su esposo, Antonio Hernández Rodríguez (Santa Cruz de La Palma, 1910-1982), en la Escuela de Bajamar, San Andrés y Sauces, y contrajo matrimonio en la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, en abril de 1940.

Posteriormente, y por exigencias profesionales de su esposo, trasladó su domicilio primero a San José, Breña Baja, y posteriormente a Las Ledas, en Breña Alta. Más tarde, el 28 de febrero de 1954, el matrimonio se instaló definitivamente en Santa Cruz de La Palma, siguiendo la trayectoria profesional docente del cabeza de familia, integrado primero en la Escuela Parroquial y posteriormente en el Colegio Sector Sur.

De carácter benefactor, activa, de memoria prodigiosa, ejemplar madre y abuela, integrada con satisfacción en las celebraciones familiares, doña Antonia ha hecho gala durante toda su vida de una excelente disposición para el cultivo de las amistades. Toda su labor de esposa, madre y ama de casa la desarrolló siempre interesada en el cuidado y el afán de dar formación y estudios a los hijos, cumpliendo una centuria de una larga vida llena de acontecimientos felices, otros no tanto, pero con total entrega, dedicación plena y regocijo personal. Sus palabras de siempre: «orgullosa de todos mis diez hijos».