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| Zapata: “Canarias avanza con más renovables, más autoconsumo y municipios mejor preparados ante el aumento de las temperaturas” |
Canarias alcanza los 1.204 MW de potencia renovable instalada, 232 MW más que en 2023, y eleva hasta alrededor del 23% la presencia de renovables en la generación eléctrica.
La potencia de autoconsumo se ha más que duplicado desde 2023, pasando de 136 a más de 302 MW, con más de 24.800 instalaciones en hogares, empresas y administraciones.
El Gobierno impulsa la Red Canaria de Refugios Climáticos, con actuaciones en Tenerife, Gran Canaria y La Palma, y herramientas de adaptación destinadas a los 88 municipios.
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias presenta en el Parlamento el balance de las principales actuaciones desarrolladas para avanzar en la transición energética y preparar al Archipiélago ante el aumento progresivo de las temperaturas.
El consejero del área, Mariano H. Zapata, defendió una estrategia basada en dos líneas complementarias que buscan reducir emisiones transformando el modelo energético y adaptar nuestros pueblos y ciudades para proteger mejor a la población frente al calor
“No podemos controlar el aumento de las temperaturas únicamente reaccionando cuando llega un episodio de calor. Tenemos que actuar antes, produciendo más energía limpia, reduciendo nuestra dependencia de los combustibles fósiles y preparando nuestros municipios para proteger especialmente a quienes son más vulnerables”, señaló Zapata.
Más renovables y más del doble de potencia de autoconsumo
En materia energética, Canarias ha incorporado 232 megavatios de potencia renovable desde 2023, pasando de 972 MW a los 1.204 MW actuales, lo que supone un crecimiento cercano al 24%. Este incremento se refleja también en la generación eléctrica: las renovables han pasado de representar el 19,2% en 2023 a situarse actualmente en torno al 23%.
Uno de los avances más destacados se produce en el autoconsumo. La potencia instalada ha pasado de 136 MW en 2023 a más de 302 MW en 2026, mientras que el número de instalaciones ha crecido desde aproximadamente 14.700 hasta superar las 24.800 en hogares, empresas, administraciones y otras edificaciones del Archipiélago.
“En apenas tres años hemos incorporado 232 MW renovables y hemos más que duplicado la potencia de autoconsumo. Cada vez hay más familias y empresas produciendo su propia energía y Canarias depende un poco menos de los combustibles fósiles”, destacó el consejero.
Zapata señaló, no obstante, que el siguiente gran reto es conseguir que toda esa nueva generación renovable pueda aprovecharse. “No se trata únicamente de instalar más placas solares o aerogeneradores. Tenemos que ser capaces de almacenar la energía cuando se produce y utilizarla cuando la necesitamos. El objetivo es aprovechar cada kilovatio renovable que generamos en Canarias”, explicó.
En este ámbito, el Ejecutivo trabaja en proyectos estratégicos como Salto de Chira, la futura central de hidrobombeo de Güímar, el despliegue del almacenamiento mediante baterías o la interconexión eléctrica Tenerife-La Gomera.
Además, Canarias ha venido reclamando al Estado un marco que permita desarrollar adecuadamente el almacenamiento energético en los sistemas eléctricos insulares, un elemento esencial para continuar incrementando la penetración de las renovables.
Preparar a los municipios de Canarias ante el aumento de las temperaturas
Junto a la transformación energética, la Consejería está desarrollando medidas de adaptación destinadas a reducir el impacto de las altas temperaturas, prestando especial atención a colectivos vulnerables como personas mayores, personas con enfermedades crónicas o trabajadores expuestos al calor.
Entre ellas destaca la Red Canaria de Refugios Climáticos, desarrollada conjuntamente con la Federación Canaria de Municipios (FECAM), que contará con una metodología común para identificar y acondicionar espacios capaces de ofrecer condiciones adecuadas frente a episodios de altas temperaturas.
Además, el Gobierno de Canarias avanza ya en actuaciones en Los Realejos (Tenerife), San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), el Puerto de Tazacorte y Santa Cruz de La Palma con proyectos concretos. “Adaptarnos significa preparar desde ahora nuestros espacios públicos: generar sombra, incorporar vegetación, disponer de agua y crear lugares donde cualquier ciudadano, especialmente los más vulnerables, pueda protegerse durante las horas de mayor calor”, explicó Zapata.
Esta iniciativa se complementa con la Guía de Refugios Climáticos, elaborada a través de las Oficinas Verdes de Canarias y remitida a los 88 municipios y siete cabildos. El documento establece pautas para adaptar plazas, calles y edificios públicos mediante zonas de sombra, vegetación adaptada, puntos de agua potable, mobiliario protegido y espacios interiores acondicionados.
Asimismo, la Consejería impulsa la Guía de Renaturalización Urbana, destinada a incorporar soluciones basadas en la naturaleza que reduzcan el efecto isla de calor y mejoren las condiciones térmicas de los núcleos urbanos.
Zapata concluyó que “la respuesta debe producirse en los dos frentes: seguir avanzando hacia un sistema energético más limpio y preparar a Canarias para una realidad de temperaturas cada vez más altas. Mitigar y adaptarnos no son alternativas; tenemos que hacer ambas cosas”.




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